La industria del automóvil es uno de los sectores más consolidados del continente europeo, tanto en lo que se refiere a volumen de negocio como en cuanto a innovación en sus procesos: siendo una de las industrias que más contribuye al PIB del continente, sus exportaciones superan con creces a sus importaciones y es el mayor inversor privado de Europa en investigación y desarrollo (I+D).

 

Sin embargo, el desarrollo futuro de una industria depende de su capacidad para conseguir alcanzar nuevos niveles de eficiencia. Así lo pone de manifiesto el informe de PwC “Temas candentes de la industria del automóvil en España 2013” quien alerta del riesgo que significa para la industria seguir operando como “un gran taller”: “será difícil que el sector ocupe una posición destacada a nivel internacional o que las plantas españolas sigan consiguiendo proyectos relevantes si no se da un salto en innovación… Todo apunta a que el modelo actual puede mantener la carga de trabajo prevista para los próximos años, pero cabe preguntarse si es sostenible a medio y largo plazo”.

 

Pese a ser uno de los sectores que más intensivamente aplica la tecnología, entre las cuestiones que siguen afectando a la industria está el impacto que los downtimes tienen en su productividad.

 

Pero, ¿cómo alcanzar nuevos niveles de operatividad?

De promedio, según estimaciones de la consultora Meta Group, una hora de inactividad tiene un coste de 541.616 €. Así, la diferencia entre un 99,9% de continuidad frente a un 99,999%, aunque pueda parecer insignificante, implica pasar de tener pérdidas de 4.744.556 € al año a sólo 45.134 € en el mismo período. A la luz de estas cifras, la Alta Disponibilidad más que una mejora, es hoy una verdadera necesidad para el sector.

 

Aunque en términos generales una arquitectura always-on tiene un diseño bastante estándar, la premisa es que cada planta tiene una necesidad de configuración particular. Servidores con tolerancia a fallos, máquinas virtuales, arquitecturas Cliente/Servidor orientadas a servicios de escritorio remoto, clientes ligeros, virtualización para industrias ya en el entorno cloud o tecnología de change management son soluciones a disposición de la industria que deben ser valoradas e implementadas de manera gradual pero continuada.

 

La alta necesidad de mantenimiento de los sistemas de producción, la dinámica de fabricación en continuo dada la fuerte demanda del mercado, la importancia de la protección de las plantas automovilísticas dada su costosa configuración de activos, así como complejidad en el uso y optimización de las distintas fuentes energéticas presentes en los procesos –electricidad, gas, vapor, aire, frío…–, hacen de la alta disponibilidad la respuesta más adecuada a los desafíos del sector del automóvil en la actualidad.Según la consultora ARC Advisory Group, se estima que la industria a nivel mundial pierde un 5% de su producción anual, 15 mil millones de euros, a consecuencia de paradas inesperadas y fallos en la calidad de la producción tratándose de situaciones previsibles y evitables en un 80% de los casos.
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